Hace casi tres años desde INICE nos planteamos que la divulgación era la gran referencia para los jóvenes, lo que era capaz de unir la curiosidad y las ganas de aprender con su realidad diaria, las redes sociales y las nuevas tecnologías. De ahí surgió una nueva oportunidad para esos proyectos que se realizan en las clases y se quedan en un cajón, pero también para crear nuevas propuestas, para utilizar técnicas que no se utilizan normalmente, que los alumnos que no son de presentar trabajos normalmente se animen a hacer un vídeo o un podcast. Llegar al mayor número de jóvenes para lograr en ellos iniciar su interés por la aprender desde su propia perspectiva.
Poco después de lanzar la campaña y empezar a recibir inscripciones pusimos en marcha el Museo Virtual de Jóvenes Divulgadores, donde pueden verse todos los trabajos presentados por los jóvenes participantes, en sus formatos originales y ordenados por categorías. Un espacio donde no solo se vea reconocido su trabajo, si no que sea un repositorio de información accesible para estudiantes y profesores, donde encontrar ese recurso que hace falta para transmitir un concepto de una forma diferente.
Estamos orgullosos y sorprendidos de la gran acogida de la campaña, en sus dos ediciones, y de la calidad de los trabajos presentados.
Por eso hemos tomado una nueva decisión para seguir dando oportunidades a estos jóvenes divulgadores, incluyendo en cada número de INICIOS un espacio dedicado a ellos, publicando varios de los trabajos presentados y que se adaptan al formato. Cada número recogerá estas propuestas que tendrán el menor número de variaciones posibles para poder ser publicadas y transmiitr sus mensajes. Porque no solo es mostrar lo que hacen, es aprender sobre una gran diversidad de temas a través de sus creaciones y propuestas.